Domingo Guillen Estudillos

 

COSAS DE NUESTRO PUEBLO Y ALGUNOS RECUERDOS DE MI VIDA EN ÉL

Sebastian Álvarez Cabeza

EL CUARTEL

         Este edificio en ruina que vemos hoy, tuvo un protagonismo de primera línea hasta su cierre, cuando se trasladó la instalación al nuevo, construido en la calle Andalucía, parte baja del pueblo.
         Y el protagonismo fue de muchas formas, ya que además de ser el centro de la vigilancia y orden del pueblo y sus contornos, también era lugar de convivencia de muchas familias procedentes de otros lugares de España que se asentaban en nuestro pueblo por un tiempo, que en la mayoría de los casos eran varios años, por lo que ya se creaban lazos de unión entre ellas y las del pueblo.
         Como en otras instituciones, los tiempos han ido cambiando y suavizando el papel de los profesionales, ya que durante la dictadura era corriente que cualquier vecino fuera “llamado” al cuartel por el simple hecho de haber sido denunciado por cualquier otro ante un comportamiento irregular, ya fuera por algún acto de pillaje cómo por expresar en público alguna opinión en contra del régimen o del “orden”.
         Pero yo no quiero referirme a ese papel de estas fuerzas del orden, que siempre estuvieron en Facinas, consiguiendo con su presencia que este pueblo haya gozado de una tranquilidad superior a la de cualquier otro, ya que es muy importante el que exista un destacamento compartiendo la vida cotidiana, eso infunde respeto y mucha confianza a los que vivimos en él. Yo quiero referirme principalmente al recuerdo de aquellas familias que pasaron por aquí durante los años cuarenta, cincuenta y hasta su cierre.
         Destacar que a pesar de esa función de vigilancia, también hubo una convivencia, y de ahí que me permita recordar de mi niñez a amigos como Enrique Cervera del Olmo, Luis, Julio y otros hermanos Iglesias Merino, los Ladrón de Guevara, José Luís, Juanito y hermanos… y muchos otros que ya se me han ido.
         Con ellos compartimos la niñez y parte de la adolescencia quedando recuerdos imborrables de muchas anécdotas.
         La calle donde se está “muriendo” este edificio ha sido bautizada con el nombre de “calle Cuartel” en su honor.
         Muchos pasajes de la historia de Facinas estarán en la mente de aquellos que vivieron los años de máxima ebullición de este lugar, que serán revividas, unas para bien y otras para mal, pero esta es nuestra historia.
         Hoy en el nuevo cuartel, quizás vivan más agentes que entonces, pero ya de una forma más diluida, más profesional y tranquila, cada uno a su trabajo dentro de un respeto mutuo  como corresponde a los nuevos tiempos.       
         Solamente he querido rendir hoy mis recuerdos a este lugar donde muchas familias convivieron con las de este pueblo de una forma entrañable, compartiendo las alegrías y sinsabores de los tiempos.
         Se puede observar en la foto que existe una escalinata que cruza por la puerta. Todos sabemos que antes no era así, que se entraba directamente desde la calle, este es el resultado de una remodelación  para quitarle algo de pendiente.

FOTO DE LA SEMANA